Un aspecto crucial para desarrollar proyectos comunitarios sostenibles es: la comunidad. Lo que podría parecer de sentido común a menudo se descuida seriamente.
Se encuentra que los grupos debaten más sobre estructuras, finanzas y ecología que sobre prestar atención a las formas en que interactúan o fomentan su comunidad.

Pero la comunidad no ocurre de forma espontánea (podría suceder, pero a menudo sucede de una manera que no dura), sino que necesita ser fomentada por procesos conscientes.
Para cada proyecto, cuidar el espíritu de la comunidad es una tarea importante a la que atender, tanto en la fase inicial como durante el proceso.

La creación de comunidad tiene diferentes aspectos:
Formar una identidad de grupo conlleva claros acuerdos entre los miembros, un entendimiento común de nuestras intenciones, así como una misma Cultura de Comunicación y compartiendo Rituales y celebraciones comunes.

Un método muy importante para la construcción de la comunidad es el intercambio profundo de lo que importa, tocando así el estado emocional de los miembros.

De hecho, es crucial para la construcción de la comunidad una cultura de comunicación abierta y respetuosa. Las comunidades exitosas trabajan conscientemente en una cultura de la comunicación donde los temas difíciles pueden abordarse sin tener miedo al castigo. Donde los conflictos se pueden ver como oportunidades para ampliar horizontes más que como algo que debe evitarse o ganarse. Esforzarse por soluciones compartidas que beneficien a todos, forma una parte sustancial de la construcción de la comunidad.

Relaciones de amor son la forma más pequeña de sub-comunidad dentro de una comunidad y necesitan de una atención especial. Es importante comprender cómo estas unidades de comunidad más pequeñas están integradas en la comunidad en general, ya que el desarrollo en nuestras relaciones más cercanas siempre influye en nuestra vida comunitaria.

Naturalmente, la comunidad no se fomenta mediante actividades del hemisferio izquierdo, como la comunicación verbal solamente. Compartir actividades divertidas es muy importante a la hora de fomentar el espiritu de comunidad. La práctica de trabajar juntos tambien puede ser un pilar importante en la construcción de una comunidad.

Tenga en cuenta que la comunidad no está madura desde el principio. Se puede decir que la comunidad ya es madura cuando ha incorporado métodos comunes y efectivos para la autogestión(gobernanza) y resolución de conflictos, es decir, como si se tratara de una persona.

Desde el punto de vista práctico de la vida comunitaria, se trata de organizar el apoyo mutuo, encontrar formas de cuidar a las personas con necesidades especiales, encontrar formas de gestionar la inclusión de los niños, organizar comidas comunes etc., que aborde las estructuras necesarias para que una comunidad prospere .